miércoles, 27 de agosto de 2008

¡Recomendaciones Arandolario!
























 Edwyn Collins on Vic Godard
"When you mention Vic Godard, everybody still goes 'who'? Only the real cognoscenti know who he is. I first met him when I was stood outside the Lyceum in Edinburgh. He was playing with Subway Sect, along with the Slits and the Jam, but Subway Sect were my favourites. I asked if I could carry his gear in. I didn't meet him again until 1991 or 1992. Geoff Travis put us together, and I produced Vic's album End of the Surrey People. Paul Cook was his drummer by then, and he was a bit cagy, a bit protective. He thought I was taking the piss."
Pili recomienda que leas este artículo.
Y también recomienda que mientras lo lees disfrutes de un maxi-bón cookies, van en cajas de 3 o de unos buenos encurtidos L'Espinaler. Dos pilares de su alimentación.

martes, 26 de agosto de 2008

Pastel para el oso enfermo de Albert
























Ingredientes :Masa: 120g de harina 160g de mantequilla 80g de azúcar 1 Corteza de limón1 pizca de sal 2 huevos

Relleno: 1 kg de manzanas reinetas, de esas feas (Nunca verdes)100g de azúcar 30g de mantequilla2 Cucharadas de azúcar glacé (para decorar por encima) 1 ramita de canela 3 o 4 galletas maría 1 yema de huevo

Para que quede espumoso el bizcocho se bate las claras por separado de las yemas, mientras se despiden y se dicen unas a otras adios, sayonara, je ne t'oublie pas y para superar esta lógica tristeza, se puede poner uno a pensar en verdes prados o en montañas de helado de dulce de leche regadas con chocolate Fondant. Se puede poner uno a pensar también en Caterine Deneuvê con antifaz e incluso en Elsa Pataki, si a esta le quitamos un diente.
Para el resto de la receta, asimismo, se pueden abrir los ojos e incluso guiñarlos alternativamente. 1,2,1,2…al ritmo de las cucharillas bailando alrededor del fogón. Uno tiene que estar contento al hacer la receta o disimularlo muy bien de lo contrario no sale. Y te salen natillas a la polonesa, que es otra cosa.

En un recipiente -con forma redonda mejor que cuadrada o triangular- poner la harina y la mantequilla en trocitos gruesos o finos. A escoger, por uno mismo. Así es la vida.Precalentar el horno diez minutos a 180 ahí todo potente.
Mezclar con los dedos, los huevos, el azúcar, la sal y la corteza de limón mientras se dicen las palabras mágicas: “ososanana ososana yogur de manzana”.La masa, después de toquetearla bien, dejarla reposar cerca del alféizar de una ventana para que enfríe.
Mientras cantar :
“I touched you once too often Now I don't know who I am My fingerprints were missing When I wiped away the jam”
Preparar las manzanas. Aquí está la clave del éxito: pelarlas, cortarlas en finas láminas y extenderlas en un recipiente. Si se había escogido pensar en la Pataki sin un diente, deje inmediatamente de hacerlo.Añadir el azúcar y la canela a las feas manzanas reinetas.
Mezclarlo todo. Extender la mantequila en el molde, no dejar ni un riconcito.
Espolvorear con harina o maizena no dejar ni un rinconcito. Rellenar con los 2/3 de la masa, espolvorear por encima con las galletas maría hechas añicos, desmenuzadas, hechas trizas, añicos, polvo sois y pastel de manzana os convertiré.Extender las manzanas mezcladas con 30 gr. de mantequilla fundida. Recubrir con el resto de la pasta sobrante.Pellizcar los bordes para reforzar los alrededores del pastel con un tenedor o con los deditos. Volver a la estrofa en inglés.
180grados, 40 minutos aproximadamente. Dejar enfriar antes de sacar el pastel del molde si no se puede romper fácilmente porque la manzana pesa, como toda la soledad de una vida o una tumba con nieve encima ( y deja ya de penar en la Pataki, hombre ya).

domingo, 24 de agosto de 2008

La increíble historia de Roc





































Cuando Roc era muy pequeño tenía una extraña afición: coleccionar nubes. Andaba con los brazos estirados todo el tiempo. Había fabricado una especie de catalejo para poder verlas mejor. La gente por la calle se giraba para mirarlo pero a él tanto le daba.
Su profesora le reprendía por mirar la ventana en clase de matemáticas y él venga a mirar nubes y más nubes. Colocaba un cartabón en el aire y las medía. Esta es igual que el abuelo. Y apuntaba en su libreta: nube abuelo, 15 de agosto, 12 de la mañana, 13 cms. Cielo: azul cobalto, color nube: sorbito de leche.
Preocupados por su obsesión, los padres del niño, una navidad y con la intención de instruirlo en otros menesteres, le regalaron un mapamundi. Pero Roc ni corto ni perezoso creo un mundo paralelo con países inventados y mapas de esos países con ciudades ilusorias y capitales de un mundo cuyas escalas decidía él así como sus sistemas políticos, sociales y económicos, que ríos las atravesaban o trajes regionales vestían a sus paisanos.

Cuando Roc creció trabajó en Correos y coleccionaba caras. Cada vez que entregaba una carta, el apuntaba en su libreta la Sra de la calle del Pez numero 5-B ha emitido un gritito al traerle la factura de la luz. La joven de la pescadería ha sonreído tímidamente al recibir noticias de su novio que vive en Londres. Y así las iba apuntando en su libreta.

Roc se retiró pero nunca dejó de coleccionar todo tipo de cosas inverosímiles. Coleccionaba caramelos de sabores extraños y así descubrió que en la China los niños toman caramelos de flor de loto y en Argentina los tomaban de dulce de leche.
Botellitas con gotas de lluvia. Antojos de embarazadas que apuntaba en una libreta cosida a mano. En otra de color rojo tenía todo tipo de palabras como onomatopeya, chuzo, gacela o pistilo. Guardaba pestañas y deseos. Huesos de aceituna, faltas de ortografía…45 pulgadas de grupos de la posguerra inglesa con voces femeninas, momentos cómo el de una chica que le contó lo que le gustaba nadar en el mar con lluvia y así un lago etcétera.

Actualmente Roc vive en Sitges con su mujer, puedes visitar su casa museo por tan solo la voluntad. Se recomienda no llevar botones rojos su última colección es de botones de colores desde el amanecer al ocaso y parece que le faltan estos últimos.

texto: Pili Arándanos
ilustración: Albert Aromir



sábado, 23 de agosto de 2008

El país más pequeño del mundo
























*
*Érase un país, tan pequeño tan pequeño que no salía en los libros de geografía y si me apuráis ni siquiera en los mapamundis . Aunque lo busquéis ya veréis como no lo encontráis.
*Fijaros si era pequeño, que en vez de princesas tenía guisantes.
*Lo pequeño en este país era lo grande y lo grande lo pequeño. ¿que qué quiero decir? Las pequeñas cosas como tender la ropa o poner la mesa eran muy importantes y hacer guerras o discutir de política eran insignificantes.
*Las cosas transparentes eran las más importantes importantes: la amistad, el amor o la música.
*Como eran tan pequeños, tocaban pequeños instrumentos. Cada mes tenía una nota y esa nota era el himno del país que cambiaban doce veces al año, según el mes, todo el pueblo se reunía en asamblea y votaba una nota:
“¡pero hombre ha vuelto a salir “SOL”!¡Es el tercer mes ya que el himno es un “SOL””
“Y qué quiere son las juventudes oiga a mi déjeme tranquilo.”
DO: enero
RE: marzo
MI: abril
FA: noviembre y febrero
SOL: julio y agosto
LA: mayo
SI: octubre
DO: junio y diciembre
*En un guante podía vivir toda una familia. Se anunciaba en el periódico de la siguiente manera: “cómodo apartamento, con cinco habitaciones y amplio comedor. Ideal familias numerosas”, la gente joven del país más pequeño del mundo, no tenía problemas de vivienda se apañaban con un calcetín a rombos, zurcido o sin zurcir, o un zapato que podían compartir con otros estudiantes.
*También jugaban a fútbol con minúsculos quesos de bola, quien ganaba se los podía podia comer después del partido. En verano jugaban con bolitas de regaliz.
* Para los habitantes del País más pequeño del mundo una paella era un grano de arroz, que partían hasta en cuatro mitades. Y una gota de agua les bastaba para un mes y podían bañarse tres niños y el abuelo.
*La gente trabajaba todo un año para conseguir una lechuga, un melón o una nuez. ( sacar melones, lechuga, nueces gigantes)
Los ancianos se quejaban: “estas nueces ya no son tan pequeñas como las de antes y las campesinas sonreían y seguían trabajando”
*Una vez llegó al país un puñado de confeti enviado por un acaudalado ciudadano de otro país. En las fiestas del pueblo, convirtieron el confeti en alfombras y todas las calles se llenaron de colores y de formas redondas.
*Apareció en otra ocasión una pistola, ¿qué haremos con esto se preguntaban los sabios del pueblo? Que encogidos por edad junto a los niños eran los más bajitos y los más respetados del País más pequeño del mundo.
“Para comer no nos sirve”
“Y para jugar mucho menos?”
“¿alguien le ve sentido alguno?”
“¿qué os parece si lo enterramos?”
Dicho y hecho. Como eran tan pequeños los habitantes del país más pequeño del mundo, tardaron 3 meses y diez días en enterrarla.

Las emociones y las palomitas


Las cosas importantes siempre son invisibles.

¿Lo has pensado alguna vez? Lo que no se ve, la parte emocional, no la ñoñería o la cursilería sino las emociones y sobretodo los sentimientos son el motor del mundo. Siempre he odiado la parte expresa de la sensibilidad. Odio que me intenten hacer llorar en las películas, nunca lo consiguen. Sin embargo, un gesto, una mirada o lo que se queda en el tintero de las conversaciones puede meter mi corazón en un puño y no soltarlo hasta al menos haber bebido unos cuantos sorbitos de agua, cogiendo eso sí siempre, el vaso con la izquierda del revés.

El hecho de escribir esto ya hace expreso algo que no me gustaria haber escrito, y esta incongruencia tambien es claro arandolario.

Lo que se lee entre líneas siempre es más importante que los mensajes subrayados.

Esa realidad, que es perceptible por pocas personas, esto es lo que siempre digo que no hay nunca que perder de vista, porque te ata de corto a las personas que quieres y también te hace soltar lastres. Por ejemplo cuando decidí soltar al niño estrella, porque en realidad no lo era, era una ilusión, aunque muy divertida eso sí. Mucho más que un holograma o ver como se hacen unas palomitas en la sarten sin poner la tapa.

PD: Si se te ocurre hacer palomitas sin poner la tapa, recuerda inmediatamente luego irte de vacaciones, las palomitas son muy timidas y cuando dan el gran paso y no te las comes necesitan estar solas.


Sueños Raros


EL OTRO DÍA SOÑÉ QUE ERA UN PAPEL.
UN PAPEL LLENO DE VENTANITAS CHIQUITAS
COMO LAS DE LOS CALENDARIOS DE NAVIDAD,
SE ABRÍAN Y APARECÍAN COLORES, AMARILLOS, BLANCOS, LILAS.
EN LA ÚLTIMA APARECÍAS TÚ CON UNA CESTA DE MIMBRE LLENA DE CABALLITOS DE PLÁSTICO Y MUÑEQUITAS CON TRAJES REGIONALES.
LUEGO ME DESPERTÉ.
UN MUNDO DEFINITIVAMENTE RARO ESTE DE LOS SUEÑOS.

Soldes de Arandolario


Te vas a Zaragoza y yo me voy a Almería. Ni los maños ni los andaluces conseguirán, alma mía, separarnos de nuevo, como el sol es sol y el altramuz una especie de judía.
*
Un mundo paralelo al que va a parar todas las relaciones que fueron y no son. En ese mundo si son y sólo hay finales felices y perdices multiplicadas por la tabla del 8 que era muy fácil. Y hacen una carrera las perdices, felices. En ese mundo tú aún me peinas con los dedos y yo te escondo las galletas del armario, aquel en el que guardábamos los macarrones secos que yo pintaba de colores para hacer collares: puro Arandolario.

*

Esta es la historia de una triste bolsita de té. Se hundió en agua hirviente y chin pún la pobrecita bolsita de té.
*
Párate y piensa el espacio que ocupa el otro, el otro espacio. Ese que ocupa cuando se acurruca, a tu lado ese espacio, que no estas pero eres porque tú estás ahí pensando en mi. Y yo en ti y tu en mi y así toda la tarde hasta que empieza a llover y nos damos cuenta que hemos dejado todas las ventanas abiertas de la sala y los balcones se ponen a aplaudir al ver tu cuerpo desnudo y serrano venir. Qué no pare de llover, sólo pido eso y una taza de té, con una nube de leche, gracias.

*

El cielo está blanco como un sorbito templado de leche y sigue lloviendo.
*
Todavía no puedo corazón, cosido a mano, hará cosa de un año y pico y el pico sean dos años. Todavía no puedo y sin embargo te abrazo y te beso en la planta del pie. Porque a mi manera te quiero.
*

viernes, 22 de agosto de 2008

La felicidad y las gotas de lluvia










El Sr. Rodríguez, cada día cogía el autobús, no para ir a la Barceloneta a remojar los pies como cada mes de junio, ni para ir a la calle Petritxol a tomarse un suizo con melindros que tanto le gustaban cuando era niño. Nada más lejos de la realidad. El Sr. Rodríguez buscaba y buscaba la felicidad. Pero no había manera de encontrarla.

Buscó en todas partes: En su cómoda cómoda, en el bar de los cortados, en el hivernacle de la Ciudadela, en un probador de señoras, en un columpio de cuando tu subes yo bajo y cuando tu bajas yo subo, en un maratón de esos que cortan la ciudad de Barcelona por la mitad y hacen que todo el mundo frunza el ceño hasta que ven a las abuelas gacela participando qué da gusto verlas. En un pastel de un arándano, hasta a París llegó con su empeño el Sr. Rodríguez, la buscó en ese lago escondido de las Tullerías con dos patos enamorados y de allí recorrió el mundo entero hasta llegar a Móstoles. Una vez allí, decidió buscar otra cosa. Gotas de lluvia.

Un anciano lugareño -de Móstoles- después de estarlo observando, le dijo: qué hace hombre ni una cosa ni la otra. Las dos están ahí a su alcance. La felicidad y la lluvia.
video