martes, 13 de enero de 2009




Me repito más que los 8 errores,
que la sopa de ajo
que una señal de tráfico.
Me repito y me repito.
y a las pruebas me remito.
Cuento tus dedos mientras silba un té.
El cuaderno blanco y nada.
Cuadritos azules bajo mi atenta mirada.
Que cárceles tan pequeñas de letras y azúcar.

Haremos un pícnic en el suelo otra vez.
Pongo un mantel
tú sirve el té.
A ver si despisto mis pensamientos
y por fin puedo escribir un cuento.
Para que los niños hagan recetas inventadas,
por ejemplo de imposibles mermeladas.
Cantar una nana inventada con mi ukelele azul, tu haces los ritmos con el tambor de jabón.
Inventar palabras y apodos. Con ellos hacer historias, cuentos, canciones, mantas. De todo, como las de ayer.
Gracias por borrarme del mapa, así hoy me he hecho, por ejemplo, marinero, con un sombrero de papel, en este mar que apenas se mueve, menos que un taca taca de bebé.
Y por las risas del final, no olvido esos rombos, ni la promesa de llevarlos a papel.
TÚ: piedra.
YO: papel.