martes, 27 de julio de 2010

(Esta mañana he cogido un tren muy temprano y se me ha escrito esto solo como casi siempre, lo cual no quiere decir nada cómo bien sabes. Importancia muy poca o ninguna)

Los días pasan a ritmo de punto y coma.
Como este tren con coche cama,
lento, incansable vaivén.
Agosto en casi, tormenta de verano.
Hace un año estaba en Sevilla..
¡Hace dos no me acuerdo!
Hace tres pelaba cebollas, te escribía nanas.
Hace seis, sí recuerdo todo.
-Qué llevabas, qué llevaba, qué escribí en el avión.-
Y aunque no quiera todo me sigue en rima.
Las calles, los nombres, los títulos, las canciones.
No puedo evitarlo, soy poetisa vestida de largo, de infancia, de brisa y sonrisa.
(Y con las palabras hago collages que guardo siempre en un cajón)

viernes, 23 de julio de 2010

Oh Mandy!

Binomios fantásticos


Otra canción de este verano 2010

                           

Swimming with friends


Dear James,

Seems it is about to rain. We can do a picnic anyway but I am not sure about the swimming, although you know Pili loves to swim when it rains. Let me know your thoughts about it before 1pm. Rodari Salad o Ensalada de cuentos: Consiste en mezclar los personajes y acciones de diversos cuentos formando uno solo. Los niños se suelen divertir mucho con esta actividad.
Kindest regards.
P.

Binomios fantásticos




Coco y Chocolate.

Otra canción del Verano 2010

Binomios fantásticos





















 

Binomios fantásticos

* G I A N N I R O D A R I *




El binomio fantástico: esta técnica es muy parecida a las anteriores, pero esta vez utiliza dos palabras. Muestra una actividad en la que un niño escribe una palabra en la parte visible de la pizarra y otro en la parte invisible, ambas palabras juntas y unidas con preposiciones y conjunciones, forman una situación fantástica determinada.


Revivalismos

jueves, 22 de julio de 2010

A I A S

Quién: Aias
Cuándo: martes, 27 de julio de 2010 21:00
Dónde: Razzmatazz 3

Un, dos, tres: pica pared

Releer libros de verano: Desayuno con diamantes

























Recuerdo la impresión que me causó desayuno con diamantes la película de Blake Edwars, fue en la 1 de TVE cómo no y después de verla me compré el libro inmediatamente. Me encantó el estilo de Truman Capote y sería, bueno es, un escritor de mi cabecera azul.
Algo tengo con esta historia, porque es un libro que muchas personas diferentes me han regalado. Esta última vez en inglés, en una edición deliciosa. Me gustaría pensar que lo hacen por que me ven vulnerable, frívola y rompedora de corazones a golpe de tocador. Pero me temo que quizás me la regalan por la provisionalidad permanente en la que vivo, aparentemente. Hasta hace poco una amiga me decía que era una flor en busca de macetero. Me encantó la imagen de mi misma buscando una casa-macetero.
Desayuno con diamantes basa su éxito en la agudeza de su sensibilidad, Lulamae que sale huyendo de su vida para inventarse otra en Nueva York que no tiene nada que ver con cuidar niños y cerdos en una granja. La novela más famosa de Capote es A sangre fría (1966), novela-reportaje, en la que reconstruye un hecho real: el asesinato, sin motivo aparente, de los cuatro miembros de una familia de Kansas, llevada también al cine en 1967 por Richard Brooks. También otro libro indispensable, aunque te tire hacia atrás  el argumento no hagas caso y dale una oportunidad, otro buen libro de verano.  
Desayuno con diamantes no puede empezar mejor: Siempre me he sentido atraído por los lugares en donde he vivido. Por las casas y los barrios.
Y ahí ya me tiene atrapada, porque yo soy igual de sentimental y me encanta revisitar las imágenes de las casas en las que he vivido. Incapaz de deshacerme de las fotos de rincones, de mis libros o de botes llenos de lápices, plantas que ya no están, papeles de pared lo que sea que formó parte de mi vida…y lo mismo con las calles. Si voy a Londres voy a Lewis street y me tomo un café en mi café dentro del pub un poco más allá de Camden lock, el de las escaleras de madera y si voy a Florencia a Via Faenza, viendo como han cambiado tiendas, puertas, fachadas, balcones para encontrar y reconocer todo lo que sigue igual y no ha cambiado para acabar diciéndole a otra persona: aquí vivía yo.


martes, 20 de julio de 2010

Musiquitas
























Me pides libros de bandas y no sé por donde empezar. Me gustan los libros que hablan de grupos musicales que son interesantes sin necesidad de que conozcas al grupo, que estén lo suficientemente bien escritos para que tengan un valor literario al margen de la mitomanía. Siempre releo Bendita locura que me regaló Jaime hace muchos años. Ahí ves como poco a poco Brian Wilson pierde la cabeza y entra en la estratosfera de la genialidad. Describe la devoción hacia Be my Baby y Phil Spector, esa sensación que hemos tenido todos de no poder dejar de escuchar una canción,  de no querer pasar a la siguiente, en definitiva de detener el tiempo. También es un libro de cabecera John Lennon in his own words aunque luego se retractara de lo que decía. La mejor biografía de los Beatles, si no tienes ningún libro de ellos es la de Hunter Davies. Es un libro de aquellos que compras mil veces y regalas otras tantas. Luego lo rehizo y volvió a editar. La infancia de John es un capítulo aparte para releer en cualquier momento.
Me quedo con una joya que editó Playboy americana de las conversaciones grabadas por un periodistas a John y Yoko, siempre defenderé a Yoko. No necesitaban nada fuera de esa relación ni siquiera a los beatles a nada, ni nadie aunque pasaran periodos May Pang, todo estaba incluído en ese forfait de relación estelar de entrega total.
Los diarios de Kurt Cobain también son deliciosos con su torturada letra y sus tachaduras. Kurt Cobain siempre se salía del dibujo y se le escapaba la cometa.

TALK, TALK, TALK




Me encanta esta canción que Butler  escribió cuando iba al estudio en Londres donde se grabó el disco, un día tengo que escribir de verdad sobre el increíble mundo de los cassettes, esa excusa perfecta para entablar conversaciones en la adolescencia de los 80 con sus caras A y caras B. Siempre guardándonos algun tesoro para esta última y sobre todo usar el Fade out si la canción era demasiado larga, cosa que a mi me sucedía bastante, nunca he sabido controlar el tempo, no soy buena calculadora ni estratega.
Siempre hacía portadas collage eso sí.

Todo, todo, todo está en los libros

¡Mambo!

sábado, 17 de julio de 2010

No sabíamos que estábamos en el paraíso

































































Hace un año nos tiramos desde aquí

¡Muy abrigada!






P recoge flores, y  éstas le regalan una exhalación de su perfume a pesar de que ella las corta con tijeras de podar, rígidas frías de mango rojo, con pestillo y poco usadas, sin esa  aparente flexibilidad que tienen las otras que convierten el arte de podar en algo más natural, impulsivo e irracional, como los amores de verano.
Las flores inundan de olor la estancia de su habitación, con las ventanas abiertas que dan paso a un teatro de fuegos artificiales de las fiestas del pueblo. La virgen del Carmen llena el cielo de anclas, faros y delfines de luces. Lo que es arriba es abajo, el mundo al revés.
Aún de día a las once de la noche, la plaza de la virgen de los pescadores empieza a llenarse de globos, de azucar rosa de ese que se pega en todas partes y de la triste cara de los que accionan los autos de choque y tiovivos a pesar de su sonrisa. Los padres llevan a los niños a caballito y  no te puedes esconder de las miradas ni de la música popular.

viernes, 16 de julio de 2010

THOSE LITTLE THINGS

OTRA CANCIÓN DE VERANO 2010

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 











¡Escúchame!

Y TODOS LOS VERANOS DEL MUNDO











Veo también en esta playa a niños con el universal y consabido mamámirame de todas las playas y todos los veranos.
Uno de los mejores recuerdos de verano era subirme a la espalda de mi padre en el mar. El usaba tapones de goma yo me subia detrás y le oía resoplar en el agua. Una sensación de protección y felicidad sin igual.
Mi madre nadaba de lado, muy Esther Williams. Tenía clase hasta en el agua. Me gusta recordar esos veranos entre primos, copertone y la hora de rigor para la digestión antes de meterse en el agua. Una espera eterna acompañada de juegos de mesa, de cartas, de trivial, de lo que fuera. Fuera lo que fuera siempre perdía, lloraba y mis hermanos me cantaban Soy Rebelde .


Y ESTOS DÍAS DE CIES




El taxista que me ha recogido de madrugada llevaba a Bob Seger de banda sonora,  The Mamas and the papas: hemos hablado de las diferentes versiones de California Dreamin. De lo loco que estaba Brian Wilson, de Phil Spector y The Ronnettes. Mucho mejor que el taxista de ayer que me dijo entre dientes Dios es muy rebuscado. No quise indagar y me puse el ipod. Recuerdo una vez un chico inglés que me dijo tartamudeando que los dentistas son crueles y tampoco quise preguntar. Hay cosas que mejor no saberlas. Quién ha dormido antes en la habitación de un hotel, cuántos países ha visitado con sus anteriores novias el chico que te gusta, recordar cuánto te costó un vestido antes de las rebajazas, las caras del receptor de los mensajes a deshoras que nunca deberías haber enviado, quién ha tocado la fruta antes que tú, cómo se mete la anchoa dentro de la aceituna o cuantos pies y cuales pisan la vid.
He salido de casa pensando en mis plantas, daba vueltas a la llave y pensaba que es una crueldad dejarlas con este calor que estamos todos como palomitas de microondas.
He llegado al aereopuerto, bastante justa pero a tiempo. Corriendo hasta la cola y de cola en cola porque me toca. Volar cada vez es más pesado. Me recuerda a las filas de los comedores de colegio, además de hacer cola con la bandeja de metal con agujeros-brubaker sabes que lo que te espera al final es ingrato y decepcionante. Algún día escribiré sobre los macarrones de los Sagrados Corazones. Receta misteriosa que podríamos añadir a la lista anterior de cosas que es mejor no llegar a saber nunca.
Me he sentado en el 7C, ventana. Con una pareja con un bebé muy tranquilo y comilón. He dormido todo el viaje, soñaba algo agradable que no recuerdo. También he sentido una punzada de vergüenza al recordar que ayer me puse en pie sola en el teatro a aplaudir cuando acabó la obra, pero es que en un monólogo sonó un móvil y la actriz casi se le va la línea que estaba diciendo y sufrí como una descosida y cuando me cosí ya estaba levantada, entregada y de pie aplaudiendo. Corte. 
Al acabar la obra se iban al Vienna pero no las pude acompañar. Ultimamente no hay manera de cenar. Tenía que hacer la bolsa y de camino a casa compré un rueda y lo metí en la nevera, pensando que quizás no sé, pero no me animé. Me metí en la cama a las 12'30 revisando todo.
He llegado  aquí y llueve a mares, chuzos de punta, bots i barrals y cats and dogs.
Mi habitación es la 107 y no veo el mar pero sí tejados y cielo y mucho verde.
Ahora disfrutando de este feliz dejeneur: café con leche y tostadas con aceite y sal, rodeada de playa moteada a gotas. El cielo blanco como un sorbito de leche. A lo lejos la isla y esa casa que conozco.
Oigo las olas, flotan las boyas danzarinas, el camarero me dice que no me preocupe que mañana hará sol, no sabe que aprecio el orden cósmico y que no me importa el mal tiempo de verdad que no. Mejor me callo a ver si me va a traer mi segundo café templado.



jueves, 15 de julio de 2010

A I A S

CRISTINA GUITIÁN: beautifully linked

O de cómo tener suerte en lugar de bigotes























Ir a Montserrat de excursión, subir a la Sagrada Familia y comprar postales en los dos sitios para enviárnoslas con mensajes de amistad y de cariño.
Otra Barcelona es posible.
O palabras sin sentido de esas que me gustan tanto.
Guardar diarios en cajones para releerlos con el tiempo.
Cerrar puertas con llave, abrir ventanas.
No cenar por preferir pasear.
Bajar decibelios de intensidad.
Hacer cosas cotidianas, vulgares y mundanas.
Pasar calor.
Pasar más calor.
Disfrutar el verano como una niña: leyendo comics, escribiendo cuentos y viendo amigas (No Antú no necesariamente por este orden).
Hoy voy al T-eatro y mañana de viaje a la hora de los pobres.
La felicidad low-cost es la mejor de las felicidades.
El idioma que creamos el mejor de los lenguajes:
Bamboo no será lo mismo.
Ni silla de ruedas, tampoco.
Ni los retratos de Frida, que era tan hermosa.
Ni el 14 de julio -con marsellesa incluída que mira que hay que tener suerte-.
Qué suerte tengo.
Tengo mucha suerte.

OTRA CANCIÓN DE VERANO

miércoles, 14 de julio de 2010

OTRA CANCIÓN DE VERANO 2010

Ezequiel duerme a mi lado

Nunu ya no tiene los ojos vendados

UNA MISMA COSA

"...pero yo te digo que cualquier oficio se vuelve filosofía, se vuelve arte, poesía, invención, cuando el trabajador da a él su vida, cuando no permite que ésta se parta en dos mitades: la una para el ideal; la otra para el menester cotidiano. Sino que coinvierte cotidiano menester e ideal en una misma cosa, que es a la vez, obligación y libertad, rutina estricta e inspiración constante y renovada."


Eugeni D'Ors
Aprendizaje y Heroísmo. Madrid 1915.

Ante la duda: ¡Haz!

martes, 13 de julio de 2010

Soy la canción del Verano 2010























Escúchame: Soy la canción del Verano 2010.

¿Quién dijo martes y trece?

Pili: ¿Albert, nos subimos a TANDEM?
Bert: ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!

La Increíble Historia de Miguita

Esta es la Increíble Historia de Miguita la niña que no tenía nada y lo tenía todo. No tenía hogar, pero cada lugar era su mundo. No tenía perfumes ni colonias pero tenía flores y  jabones de colores. No tenía padre ni madre, pero tenía una improvisada familia en muchos lugares.
Miguita era feliz en los ríos, en el mar, le gustaba desfilar con las hormigas con las que salía a pasear.
Miguita era pequeña, menuda pero no insignificante.
Miguita  sabía lo que era un castillo de arena, que prefería a ningún otro castillo.
Miguita lo somos todos, en algun aspecto, por mucho que nos pongamos disfraz o bigotes de importancia. Miguita era peruana, también chilena, africana, española, portuguesa, francesa, italiana o china. En todas las ciudades hay una Miguita abandonada, pero siempre preferimos mirar por la otra ventana. 

Martes con M de Modotti y 13


 "Cuando leo en las revistas femeninas ese tipo de enfoque de 'mantener el deseo' etc me deprime un
poco. Mantener el peso, mantener el deseo, prefiero mantener un cántaro en la cabeza. " 

Esta imagen es para recordar a Nunu que me debe una, tamaño cántaro.

lunes, 12 de julio de 2010

MOSTRA FIRE!! 2010

Me quedo con mil cosas y dos películas. Le Refuge de François Ozon y J'ai tué ma mère de Xavir Dolan.
En el armario de este año también he quemado algunas cosillas, he conocido a personas increíbles y sobretodo me he reído mucho. Y no Antú, no necesariamente en este orden.

MADARIAGA y ONA


Charlotte Gainsbourg "Heaven Can Wait" from Beck Hansen on Vimeo.

NO SOY UN ZAPATO BRILLANTE, NO SOY UN ZAPATO BRILLANTE


Ayer huyendo del calor me refugié en la primera sesión de los Verdi, me metí en Madres e Hijas. La verdad es que no me dijo gran cosa, salvo dos o tres teclas que sí me tocaron. Una perla fue una frase que dice una de sus protagonistas "No sé quiénes son, ni si quiera ellos lo saben están demasiado ocupados en gustar a la persona que tienen delante" Me recordó mucho a  "La muerte de un viajante" de Arthur Miller y su representación del mito americano -¿sólo americano?-. No sabemos quiénes somos, nos gusta creer que tenemos un sueño, ser un número uno. Nos vendemos, vendemos nuestro trabajo, nuestras ideas, nuestro esfuerzo, como el protagonista de Miller con unos zapatos brillantes y una sonrisa. Viajantes en busca de nuestros mitos personales. No somos unos zapatos brillantes, no somos una sonrisa, no somos números uno, ni dos, ni tres. No sómos números, no somos nuestro trabajo.
No soy un zapato brillante, ni mucho menos uno veloz.  Soy más bien tractor amarillo.