miércoles, 29 de agosto de 2012

HAY QUE LEER MÁS

Le preguntaba ayer a Gabri, qué criterio tenía de selección de libros de su editorial, si le gustaban especialmente algunos temas o algún estilo concreto. Me contestó: ' es ahora cuando me doy cuenta de los temas que se repiten, el estilo, las escenas y del cuerpo que ha cogido Morsa editorial. Muy cierto.

No hay como ver el dibujo desde arriba conectando todos los puntos. Yo lo estoy haciendo con este Arandolario y por fin he tomado una decisión.


domingo, 12 de agosto de 2012

El mundo de Flora



El jardín, sueña; tristes pájaros cantan entre el azul brumoso de las enredaderas.

Estampas en camiseta de Flora Ximenis Munne que parecen salidas del mundo de `Melancolía’ de Juan Ramón Jiménez, o mejor un mundo donde Zenobia y Marga Gil, se van de la mano dejando plantado al poeta con su burro Platero.

Las desproporciones y los colores –chillones- forman alegres combinaciones que parecen salidas del taller de Sister Corita.

Ningún estampado es tan grande como el formado por pequeños fragmentos: pájaros, plantas, hojas, flores o formas circulares capaces de insinuar un mundo tan grande y tan pequeño a la vez, el suyo.


http://florapolkadot.tumblr.com/

Tú y yo en yuxtaposición



La yuxtaposición es un recurso propio de la poesía moderna desde el siglo XX. 

Consiste en cruzar diferentes tiempos con un mismo referente. Así por ejemplo tú y yo podemos ser en el mismo poema una pareja anciana (yuxtaposición) y al mismo tiempo podemos contemplarnos a nosotros mismos jóvenes. Paseando por una casa llena de muñecas de porcelana que nos miran atentas, quietas desde el siglo pasado. Comprando melón a deshoras o comparando granizados de café mientras hablo sin parar de Elías Canetti.

Jóvenes  y viejos (superposición) en un solo instante de presente. 


En un sólo instante presente y en superposición (todo me gusta).


sábado, 11 de agosto de 2012

VER LA VIDA COMO EL PRIMER TELEFAX DE DERRICK


Ver el mundo en letras captcha, con mensajes extraños -sin conexión aparente-. 
Me encantaría meter relaciones que he tenido en un bitly -para acortarlas lo máximo o dejarlas en su esencia más pura-. 
Me gustaría compartir lo que me gusta sin tener que colgarlo en un muro. 
Me gustaría no estar en un 2.0 si no en un mil punto cero o por qué no en un millón punto cero de manera que las redes sociales dejaran de existir por obsoletas y todos fuésemos un sólo ente social, pensante y sin hablar, e ir encaminados hacia el bien común. Cada uno desde nuestra responsabilidad individual, sin juzgar a los demás.  Siempre en nuestro eje.
Me gustaría que todo se redujera a 140 caracteres de manera que fuéramos muy ecológicos a la hora de pensar. 
Me gustaría tener esa sensación que tuvo el gran maestro: Derrick de Kerckhove con el telefax,  con una curiosidad sin límites.

"La primera vez que vi un telefax fue a comienzos de 1972, en el centro de Cultura y Tecnología de la Universidad de Toronto, entonces dirigido por Marshall McLuhan. McLuhan quería que yo viera el nuevo artilugio y que estuviera dispuesto para traducir. Estaba esperando un mensaje del ministro de cultura francés, el célebre novelista André Malraux, y, por supuesto, tenía previsto enviarle un mensaje de vuelta en francés. Creo que la idea era probar el sistema a una distancia trasatlántica. El propio Malraux no era el remitente, si no uno de sus ayudantes quién envió saludos de su parte, y nosotros se lo devolvimos. Recuerdo que no quedé decepcionado porque Malraux mismo no había entrado en acción, porque quedé totalmente fascinado con aquel extraordinario artefacto. Parecía como si besara el teléfono y susurrara un mensaje a su oido."

viernes, 10 de agosto de 2012

Los pies de Iris Murdoch








Hace algunos años descubrí la obra de Elías Canetti. Lo que más me gusta de este autor, no son sus novelas más reconocidas, son los retales o esbozos de lo cotidiano que esconde su prolífica obra, con ellos se podría coser un mundo entero en paralelo, un universo de planetas con escenas cotidianas.

Gracias a él como sucede con los grandes, descubrí a otra gran escritora Iris Murdoch. Y dice de ella: llevaba unas enormes sandalias resaltaban sus pies planos, no pude evitar ver lo feos que eran, tenia la manera de andar de un oso, pero de un oso repulsivo.

O cuando escribe: después de una vida llena de miedos, consiguió ser asesinado. O como ata la soledad al hecho de no recibir una carta. 
 

Me voy a la biblioteca santiago Rusiñol a buscar algun libro de Canetti o de la autora. Estoy acabando uno que no tiene nada que ver: Peyton Place de Blackie Books.

La foto es de Iris y de su marido John Bayley: Binomio Fantástico.